Mercedes-Benz Clase B: más movimiento para la familia

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©Mercedes-Benz

La nueva generación del Mercedes-Benz Clase B está prácticamente lista para salir a escena durante el próximo Salón de Frankfurt, a mediados de septiembre y, al contrario de lo que va a suceder con el Clase A, el monovolumen compacto mantendrá la filosofía familiar de su predecesor, aunque con importantes matices.

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Los prototipos eléctricos que han dado la vuelta al mundo alimentados por pila de combustible sirvieron para demostrar, por una parte, la viabilidad del hidrógeno como fuente de energía para el automóvil y, por la otra, la versatilidad de la estructura sándwich.

Con el nuevo Clase B, este tipo de plataforma evoluciona hacia un concepto que la marca denomina “Energy Space”, desarrollada precisamente para albergar con facilidad sistemas de propulsión alternativos, ya que una simple modificación del piso detrás del asiento del conductor permite dar cabida a diferentes tipos de acumuladores de energía.

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Esto ha sido posible a pesar de que la altura del conjunto se ha reducido casi 5 cm respecto al modelo original. En la firma de la estrella han tratado, de esta manera, mejorar el comportamiento dinámico del coche manteniendo la modularidad interior. Aunque habrá que pagar un extra por ello, porque el sistema Easy-Vario Plus, que permite desplazar el asiento posterior 140 mm y abatir el respaldo del pasajero delantero será opcional.

Nuevo motor 1.6 Turbo ©Mercedes-Benz
Nuevo motor 1.8 CDI ©Mercedes-Benz

Además del centro de gravedad más bajo, la mejora de la agilidad también se ha buscado mediante un nuevo eje trasero multibrazo y un control de estabilidad ESP reprogramado. Como opción, una suspensión deportiva rebajará la altura 20 mm, montará amortiguadores más duros y una dirección más directa.

Si bien los tipos de propulsión con muy bajas o nulas emisiones de CO2 tendrán cabida en el nuevo Mercedes-Benz Clase B, serán los motores convencionales de 4 cilindros, tanto de gasolina como diésel, los que copen el grueso de la oferta.

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El bloque de gasolina de nueva generación (denominado internamente M270) es un 1.6 de inyección directa sobrealimentado que hereda la tecnología estrenada en los BlueDIRECT V6 y V8. Esta primera versión, diseñada para ir montada tanto transversal (para el futuro Clase A y este Clase B) como longitudinalmente, contará con dos niveles de potencia: 122 CV en el Clase B 180 y 156 CV en el Clase B 200, que entregarán respectivamente 200 Nm y 250 Nm de par motor a 1.250 rpm. Más adelante llegarán variantes más prestacionales, con dos litros de cilindrada.

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En lo que atañe a los diésel, se equiparán con una evolución del OM651 ya conocido en la marca (ganador en los Engine of the Year Awards y que hemos probado en el GLK o en el Clase E Cabrio), al cual se le ha reducido la cilindrada de 2,1 litros a 1,8 y que sustituye al antiguo de 1.991 cc. Con las nuevas cotas, el B 180 CDI mantiene los mismos valores de potencia y par, 109 CV y 250 Nm, mientras que en el B 200 CDI se pasa de 140 CV a 136 CV, con la misma fuerza de 300 Nm.

Todos los motores contarán de serie con el sistema de arranque y parada automáticos ECO y nuevas cajas de cambio manuales de 6 velocidades, desarrollados por la propia marca. Como novedad, estará disponible también el nuevo cambio de doble embrague 7G-DCT, de 7 relaciones.

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