Prueba Mini Cooper 5 puertas: certeza razonable

Valoración



Prueba realizada por Gaby Esono

El Mini, tal como lo entendemos hoy, tiene más bien poco que ver con el concepto original que desarrolló Sir Alec Issigonis. Si eso ya era así con la primera generación en la que el grupo alemán BMW se hizo con las riendas de la marca británica, ahora que ya vamos por la tercera las diferencias se han incrementado sensiblemente.

stampprueba-mini-cooper-5p-129Ahora, el nuevo Mini Hatch de 3 puertas es más grande que nunca. Era necesario si se quería ganar habitabilidad, pero también para dar más sentido a una hipotética versión definitiva del Mini Rocketman Concept. Pero no deja de llamar la atención que haya esperado nada menos que 13 años a contar con la compañía de un 5 puertas. Y no será porque en el departamento de diseño de la marca hayan usado un reloj de arena para ver como pasaba todo este tiempo.

prueba-mini-cooper-5p-12Tras el Mini Cabrio, que ya estuvo en la primera generación de este Mini del siglo XXI, llegaron los más prácticos, el Mini Clubman (y más tarde la variante comercial, el Mini Clubvan) y el Mini Countryman (el crossover, que en el fondo es el más familiar de todos). Y, para compensar, abrieron la veda más lúdica imaginable con el Mini Coupé, el Mini Roadster y el peculiar Mini Paceman. Todos ellos, desde el más pequeño hasta el más grande, pueden considerarse vehículos de nicho, con una orientación más o menos bien definida del cliente objetivo.

prueba-mini-cooper-5p-47Entonces, ¿por qué han esperado tanto en ofrecer una carrocería digamos, sensata? Porque si algo se sabe con certeza de los segmentos populares, como los de los polivalentes y los compactos, por muy premium que sean, es que l0s 5 puertas son los que más se venden. Si no me crees pregúntale a Audi, que tardó nada y menos en contar en su oferta con el Audi A1 Sportback, el principal rival del cada vez menos pequeño modelo de la firma de Oxford.

Cuando un coche me ha gustado como éste prefiero no andarme con rodeos. En esta prueba el Mini Cooper 5 puertas me ha parecido un automóvil magnífico. Es un coche caro (21.450 euros por un coche de menos 3.982 mm de largo), como todos los que hace Mini (y BMW), pero casi me atrevería a decir que el plus de marca premium merece la pena.

prueba-mini-cooper-5p-40Empezando por el motor, se trata del tricilíndrico de 1,5 litros de la nueva generación modular TwinPower Turbo que el Grupo BMW ha implantado en toda su gama.

En esta versión entrega unos muy razonables 136 CV que, en esta carrocería, me han parecido perfectos para asegurar el equilibrio entre un excelente comportamiento dinámico, sin ser radical, y unas muy buenas prestaciones, que te acompañan cuando estás animado pero no te invitan constantemente a ir con el cuchillo entre los dientes. Una maravilla, aunque la cosa tiene truco.

prueba-mini-cooper-5p-105El Mini Cooper 5 puertas cuenta con una tecla giratoria en la base de la palanca del cambio de marchas que permite cambiar entre modo Green (más eficiente), Mid (un coche como otro cualquiera, o casi) y Sport. La diferencia entre uno y otro modo está en la respuesta al acelerador y en la dureza de la dirección (en las variantes con cambio automático, también modifica las leyes de cambio de marcha, e incluye la circulación «a vela» en el modo eco).

prueba-mini-cooper-5p-17Partiendo de la base de que el bastidor del Mini Cooper 5 puertas ofrece un comportamiento muy efectivo y neutro (y además es cómodo, nada que ver con la radicalidad de los Cooper S), la elección de un modo u otro dependerá siempre de nuestro estado de ánimo.

prueba-mini-cooper-5p-30Si un día vamos con la calma, los dos primeros nos permitirán hacer kilómetros y kilómetros como si nada. Si lo que apetece es ir trazando curvas sin parar, el modo Sport ayuda a olvidar las dudas -razonables- que pueden surgir cuando se piensa en comprarlo.

prueba-mini-cooper-5p-115La contrapartida me la he encontrado en los consumos. No tuve ocasión de medir las diferencias de consumo en cada modo, pero en cualquier caso los 9,2 l/100 km que arrojó en la prueba son más elevados que los de otros propulsores de similar cilindrada y superior potencia que han pasado por mis manos.

El cambio de marchas manual, un punto duro pero muy preciso, también contribuye a hacer una delicia la conducción de este utilitario. Y no sólo por su tacto, sino por la función de punta-tacón, que da un golpe de gas automáticamente cuando se reduce en modo Sport, con lo que la transición es menos brusca.

Si por fuera el nuevo Mini es inconfundible -a mí me cuesta un poco distinguir el Hatch 3 puertas actual del anterior…-, por dentro hay que fijarse bien para encontrar las diferencias, aunque haberlas, las hay y muy importantes.

prueba-mini-cooper-5p-118Una de ellas se encuentra en la enorme esfera central, insustituible evocación del velocímetro del Mini original. En esta ocasión se ha prescindido, muy acertadamente, del velocímetro (antes se veía poco y era más fácil recurrir al indicador digital tras el volante), y ahora hay más espacio para la gran cantidad de información que se presenta con esta generación del Mini.

prueba-mini-cooper-5p-76Eso sí, siempre que optes por la radio Mini Visual Boost (500 euros) o por el Navegador Professional (integrado en el paquete Wired, que cuesta 1.700 euros, que se tiene que combinar obligatoriamente con el paquete Chili que montaba la unidad de prueba, que por otros 2.000 euros incluye llantas negras de 17 pulgadas, asientos de tela/piel, faros antiniebla, climatizador,…).

prueba-mini-cooper-5p-81Algunas de las cosas que se ven a través de ese gran display no son extrañas en coches de su segmento, como la cámara de visión trasera, pero sí llama la atención el Asistente de Aparcamiento (800 euros), sistema que aparca el coche de forma autónoma, sin que tengamos que hacer más que poner primera y marcha atrás).

También es llamativo en un coche de menos de 4 metros de largo el Driving Assistant (1.000 euros), que incluye el control de crucero dinámico, asistente de luz de carretera, información sobre límite de velocidad, aviso de personas y advertencia de choque con función de frenado en ciudad. O el head-up display (500 euros), un gadget que al principo es más vistoso que útil, pero que cuando te quieres dar cuenta ya lo estás usando de forma natural.

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Todo esto, en cualquier caso, no tiene más mérito que atreverse a desarrollarlo para un coche relativamente pequeño, porque son dispositivos que ya están presentes desde hace años en la gama de BMW. Más reciente para todos es el Mini Connected, el sistema que integra la conectividad de los smartphones en el sistema de información y entretenimiento del Mini Cooper 5 puertas (y en el resto de la gama también, claro).

prueba-mini-cooper-5p-56Descargándote la aplicación gratuita, tienes acceso a tu cuenta de Facebook y Twitter, mensajes y demás parafernalia social tan presente hoy en día, y el sistema te lee los últimos avisos de cada uno. También me ha sorprendido la posilidad de controlar una cámara Gopro, aunque sospecho que para hacer recuento de todas las posibilidades que permite necesitaría un reportaje entero. Pensaré en ello más adelante.

A mí esta parte de la conectividad me ha enganchado tanto que otros aspectos, como una ergonomía casi perfecta o detalles tan especiales como el botón de arranque rojo simulando los de competición han quedado en un segundo plano, a pesar de ser de los que enamoran.

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Una vez con la cabeza fría, entonces es cuando me pregunto si no era posible mejorar el acceso a las plazas traseras. Las puertas son tan estrechas (a primera vista uno no cae en ello) que es casi como si subieras a un tres puertas. Además, aunque haya tres cinturones atrás, la ganancia en longitud respecto al tres puertas no acaba de corresponderse con el espacio disponible, que es bastante escaso para los ocupantes posteriores. Al menos el maletero, con 278 litros de capacidad (940 litros con los asientos traseros abatidos) sí da la sensación de aprovechar la ganancia de centímetros de la carrocería, aunque el Audi A1 Sportback, midiendo casi 30 cm menos, apenas pierde 7 litros respecto al Mini Cooper 5 puertas.

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El Mini Cooper 5 puertas es un coche que me ha enamorado. Demuestra que no hace falta ser el más potente ni el más radical para ofrecerte sensaciones deportivas y, por otra parte, es un vehículo ideal para el día a día y para viajes largos. Solo o en pareja.

prueba-mini-cooper-5p-70Tiene multitud de detalles evocadores, seas un entendido de la historia del motor o no, y los combina como ningún otro coche en el mercado actual con equipamientos de última generación que hoy en día son imposibles de encontrar concentrados en un vehículo de su segmento; y muy poco frecuentes aún en segmentos superiores.

Así, entre unas cosas y otras, es de esos modelos que, cuando aprietas el botón del mando a distancia para cerrarlo, lo miras de reojo mientras te alejas, como si lo fueras de echar de menos. Y de verdad que lo acabas haciendo.

El trato que reciben los pasajeros posteriores me ha parecido muy por debajo del que reciben el conductor y su acompañante más querido. Es como si hubieran creado la carrocería de 5 puertas por compromiso, «porque se tiene que hacer» para incrementar las ventas, pero han desaprovechado una buena oportunidad de crear el polivalente perfecto. Igual es que no es tan fácil, pero contando con tan buenos mimbres, es una pena.

prueba-mini-cooper-5p-109El otro punto que me ha llamado la atención para mal han sido los consumos y, pese a que siempre insisto en que mis mediciones no tienen nada de estandarizadas, al final los números cantan.

Entre una buena decena de coches con motores de corte similar que han pasado por Cochesafondo, el del Mini Cooper 5 puertas no es ni de lejos el que más destaca en este sentido, aunque tampoco se le pueda tildar de derrochador. Quizá sea cuestión de prestar más atención cuando se rueda en modo Green.

Si el amor tiene un precio, el del Mini Cooper 5 puertas es de oro. Porque 21.450 euros por un polivalente es bastante dinero.

prueba-mini-cooper-5p-50Recordemos que en este segmento militan coches como el Fiat 500, el SEAT Ibiza, el Volkswagen Polo, el Ford Fiesta o el Opel Corsa. Y lo peor es que unos cuantos, muchos, de los elementos que te enamoran del Mini te los hacen pagar a base de bien.

Tanto es así, que de un precio que te haría plantear si merece la pena o no subir al segmento de los compactos con potencia similar, te encuentras sin mucha dificultad con otro, rondando los 30.000 euros, que da acceso a compactos GTI de altas prestaciones.

En otras circunstancias, otras carreteras, otro país y otro gobierno, quizá la duda entre este Mini y un deportivo más grande sería razonable. Sin embargo, teniendo en cuenta lo a gusto que me ha hecho sentir, yo me tiraría de cabeza a por él. A pesar de todo.

Mi sentencia

2 comentarios

  • Responder diciembre 9, 2014

    Miguel Angel

    Tuve la ocasión de probar este Mini hace un mes aproximadamente y tengo que decir que es sensacional!!!! el comportamiento dinámico que ofrece es más propio al de una versión Cooper S… Os aseguro que antes de «pinchar» en la prueba por evitar que un motorista «descerebrado» que conducía por mi carril, en un tramo del Montseny, iba en cabeza de una caravana de coches a la que le costó perseguirme teniendo en cuenta que el menos potente tenía la friolera de unos 300 cv más que este.

    • Responder diciembre 9, 2014

      Gaby Esono

      ¡Tienes razón! Las sensaciones que aporta este coche no desmerecen a las de un Cooper S.

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