Lotus Elite: al diablo con la tradición

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Hethel, Norfolk (Reino Unido).- «No hemos tomado la decisión de diseñar algo como el Elite a la ligera». Con estas palabras responde Dany Bahar, presidente del Grupo Lotus, a todos los que se les ocurra sugerir que Lotus debería limitarse a los pequeños deportivos.

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Es una duda razonable, porque si algo ha hecho posible que esta marca siga existiendo hoy en día, aparte de los trabajos paralelos de ingeniería y las importantes inversiones de Proton, su propietario malasio, ha sido una premisa inquebrantable en su más de medio siglo de historia: para construir un coche deportivo, más que potente, hay que hacerlo ligero.

El Lotus Elite rompe sin compasión esta norma. Primero, porque es un prototipo que pesa 1.650 kg. Y segundo, porque su propulsión es híbrida, con un motor V8 de cinco litros de capacidad al que se suma el sistema KERS, con lo que se extraen nada menos que 620 CV y 720 Nm. Queda claro, pues, que este Lotus tiene bien poco de tradicional.

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El Elite es un coupé 2+2 que monta su poderoso propulsor en posición delantera central. El corte lo tiene situado a 8.500 rpm y envía la potencia a las ruedas traseras. La marca se cuida mucho de asegurar que estas cifras son definitivas, porque lo que se verá en el próximo Salón del Automóvil de París es un concept car.

Pero si Lotus dice que el Elite será capaz de llegar a los 100 km/h desde parado en 3,5 o 3,7 segundos, y que la velocidad máxima llegará hasta los 315 km/h, será cuestión de creerles. Lo de conseguir unas emisiones de 215 g/km, incluso con el KERS a pleno rendimiento, ya es más una cuestión de fe.

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Lotus tiene previsto empezar la producción del nuevo Elite a principios de 2014, de modo que las primeras unidades saldrán a la venta esa misma primavera a un precio que debería rondar las 115.000 libras esterlinas, unos 131.000 euros al cambio actual. Probablemente, en McLaren estén tomando buena nota de todo esto.

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