BMW lleva al extremo a los futuros M3 y M4

El BMW Serie 3 Coupé ya no existe, porque se llama BMW Serie 4 Coupé. Esto ya se sabe. La consecuencia inevitable de este cambio de nomenclatura, que tanto tiempo le ha costado a BMW definir a pesar de que tiene toda la lógica dentro de su gama (el BMW Serie 6 sería la derivación más estilizada del BMW Serie 5), es que el BMW M3 nunca más volverá a ser lo que fue. Probablemente.

BMW M3 Sedán y M4 Coupé ©BMW

BMW M3 Sedán y M4 Coupé ©BMW

Esto no ha de ser necesariamente un drama, porque en dos de sus cuatro generaciones anteriores el deportivo alemán ha contado con una carrocería sedán de 4 puertas, aunque también es cierto que cuando estas siglas han cobrado auténtico valor y reconocimiento ha sido con sólo dos.

Explicamos esto porque BMW acaba de anunciar (como si se pudiera esperar otra cosa…) que habrá un BMW M3 basado, lógicamente, en su berlina del segmento D, y que por primera vez hará coincidir su lanzamiento con el de la carrocería coupé del inédito BMW M4.

Bruno Spengler y Timo Glock con el BMW M3 Sedán ©BMW

Bruno Spengler y Timo Glock con el BMW M3 Sedán ©BMW

De hecho, en el fondo, ese cambio de nombre es una formidable cortina de uno para darle menos relevancia a otro debate que llevaba de cabeza a muchos puristas y seguidores de la marca de Múnich, a pesar de que el resultado estaba cantado. Las obligaciones medioambientales han obligado a BMW a acabar con la revolucionada armonía de los motores atmosféricos y el 4.0 V8 de 420 CV, que dejó de producirse este año 2013 y que tanto placer nos produjo probarlo en el M3 Coupé y en el M3 Cabrio, no tendrá un sucesor de su misma alcurnia. Quien no lo haya hecho aún, llega ya tarde para despedirse.

BMW M3 Sedán y M4 Coupé ©BMW

BMW M3 Sedán y M4 Coupé ©BMW

Pero a rey muerto, rey puesto, y los alemanes no entienden de monarquías sino de pragmatismo. Así que, partiendo de la base de que los nuevos M3 y M4 tenían que ser más rápidos, potentes y eficientes que el añorado (lo será, largamente) M3 V8, la solución pasaba por dejar a un lado el crecimiento que, una generación tras otra, había vivido este modelo y dotarlo con un motor que cumpliera con la filosofía que casi todo el mundo sigue hoy en día: el downsizing.

Radiografía del BMW M4 Coupé ©BMW

Radiografía del BMW M4 Coupé ©BMW

Los nuevos BMW M vuelven al bloque de seis cilindros en línea, pero esta vez con la tecnología TwinPower Turbo (pero esta vez con dos turbos mono-scroll) que tan buen resultado le está dando en toda su gama, aliada como también es tradición con la inyección directa de gasolina (High Precision Direct Injection), el alzado y tiempo de apertura variable de las válvulas (Valvetronic) y con la distribución variable Doble-Vanos. No han confirmado la cilindrada (el motor “convencional” está en 3,0 litros) aunque la potencia, dicen, no llegará sólo por el empuje de los turbocompresores y el alarde tecnológico de las siglas, sino también por su capacidad de girar a altas revoluciones. Promesa uno: alcanzará regímenes por encima de las 7.500 rpm.

Motor del BMW M3 Sedán y M4 Coupé ©BMW

Motor del BMW M3 Sedán y M4 Coupé ©BMW

La promesa dos es que será más potente que el V8, pero no mucho. La potencia rondará los 430 CV (¿Alguien apuesta a que caerá alguno más?) y el par motor pasará de largo de los 500 Nm, mantenido asimismo en un amplio rango de revoluciones. Y es que el turbo es lo que tiene, entre otras cosas, porque los consumos también se mejorarán del orden de un 25%.

Radiografía del BMW M4 Coupé ©BMW

Radiografía del BMW M4 Coupé ©BMW

La consecución de estos valores preliminares, no obstante, también tendrá mucho que agradecer al trabajo realizado en el aligeramiento del coche. Esta vez, la berlina también contará con el techo de CFRP (plástico reforzado con fibra de carbono), un rasgo que estrenó el M3 CSL y que ahora se generaliza a otras partes de estos modelos, como el árbol de transmisión (de una sola pieza) o la barra de refuerzo de las torretas de la suspensión. La estratégica aplicación el aluminio en las suspensiones, o de la fibra de carbono y plásticos, permitirán situar el peso del BMW M4 Coupé por debajo de los 1.500 kg, 80 kg. menos de su predecesor. Igual no se le añora tanto, al fin y al cabo.

 

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